Germinado y cuidados del árbol de ciruelas
Sin dudas una de las frutas más saludables por sus aportes de fibra y de mejora del funcionamiento de nuestro sistema digestivo, por lo que tener un ciruelo aunque requiere muchos cuidados, no es una mala idea. Aquí te tenemos información acerca del germinado y cuidados del árbol de ciruelas.
Todo lo que debes saber del ciruelo
El árbol de ciruelas, conocido popularmente como ciruelo, es un árbol de clima templado originario de la región del Cáucaso. De una altura máxima de 10 metros, su tamaño ideal para el cultivo de sus frutos es de entre 5 y 6 metros.
De flores blancas y hojas oblicuas, este árbol es caracterizado por su resistencia al frío y su fácil cultivo a diferencia de otros árboles frutales. Son de muy usual cultivo en Europa, aunque existen diversos tipos de árboles en los que varían tanto su resistencia y época de cultivo como también del color y calidad de los frutos.
Germinar las semillas de ciruela
A diferencia de cualquier planta frutal, el germinar una semilla de ciruela tiene un proceso un tanto largo, de un proceso con ciertos tipos de requisito pero con los cuidados necesarios, vale la pena el proceso.
El proceso de germinación de esta clase de semilla empieza con obtener uno su fruto: la ciruela, allí es donde es muy importante seleccionar bien la fruta, pues por razones de genética, la semilla conserva las características de la planta de donde se origina, por lo que es allí donde, cuestión de gustos primero que todo, come la fruta y acorde a la calidad, procede con los siguientes pasos.
Luego de haber quitado toda la pulpa, el endocarpio que ya quedará expuesto es importante que lo limpies mucho y dejes secar lo suficiente, de esta forma, aseguras que la superficie sea más fácil de romper y que la semilla en su interior esté completamente seca. Luego de esto con mucho cuidado rompe el endocarpio sin generarle daños a la semilla que contiene.
Es importante, para que la semilla pueda ser apta para convertirse en un árbol, que pase por un proceso de estratificación, que puede durar algunos meses a una temperatura media de entre 4 y 5 grados en una turba húmeda. Este proceso, de unos meses es ideal hacerlo en Octubre, de forma que iniciada la primavera las condiciones climáticas sean más favorables para el crecimiento del árbol.
Sembrar la planta germinada
Lo ideal antes de sembrar la semilla en la zona donde esté el árbol de forma permanente, optes por una maceta de buen tamaño, pues de esta forma la planta puede pasar sus primeras etapas de crecimiento de forma segura, una vez haya crecido lo suficiente, se trasplanta al sitio que hayas elegido.
El sitio de plantación ideal tiene que ser uno donde las condiciones climáticas no sean tan fuertes con el árbol, esto debido a que cuando pasen las heladas es muy susceptible a los daños que le generen las ventiscas frías a sus hojas.
Una vez sembrado, procura que tenga la hidratación suficiente, además de la cavidad suficiente profunda (ya que son de raíces un poco superficiales) el resto queda en el sumo cuidado del árbol, de
él dependerá la calidad de los frutos que rinda.
él dependerá la calidad de los frutos que rinda.
Condiciones para su crecimiento
Su fácil cultivo se debe a su propia capacidad de resistir las condiciones climáticas, sin embargo hay que tener en cuenta el sumo cuidado que deben de tener ante las heladas pues dañan sus hojas. En el caso del tipo de ciruelo japonés no son tan resistentes, sin embargo todos los tipos de ciruelos tienen una característica similar: son árboles muy sensibles a fuertes vientos y a épocas de sequía.
La condición climática ideal para el crecimiento del ciruelo es templada, ya que algunos niveles de humedad o sequía no son muy buenos para la durabilidad de este árbol. No es muy recomendable su siembra y cultivo en entornos tropicales o muy cálidos.
En cuanto a condiciones de suelo se trata, lo ideal es que se siembre en tierra fresca, y que no tenga tanta humedad presente. Sin embargo, su misma durabilidad y resistencia a entornos rústicos le es bastante favorable para crecer en cualquier tipo de terreno siempre y cuando tenga al menos alguna de esas condiciones
El riego del ciruelo y su poda
Este varía de la zona en donde esté, si por ejemplo donde te ubicas es un área donde suelen haber temporadas de lluvias no suele ser muy necesario, sin embargo en épocas de verano donde es más predominante la presencia de altas temperaturas y de cierta cantidad de sequía, el riego del árbol de ciruelas debe ser de al menos una o dos veces por semana.
Procura que no queden charcos ni exceso de humedad cuando estés regando el árbol, debido a que esta condición en la tierra no es muy favorable para la conservación de la calidad de vida del mismo.
Para podar el ciruelo es necesario tener en cuenta que sus frutos crecen escondidos entre las hojas, por lo que no reciben suficiente luz solar, he ahí lo necesario que es el podar muchas de estas hojas para que las ciruelas puedan tener mejor recepción de la luz.
Como se trata de un árbol que no crece más de 10 metros, es ciertamente complicado poder cultivar ciruelas a esa altura, por lo que es recomendable para que sus frutos sean más accesibles que el árbol no crezca más de 6 metros, esto no solo lo hará más fácil sino que le dará un aspecto más estético al ciruelo.
El tipo de abono a utilizar
Para poder mantener la buena calidad de sus frutos, los ciruelos al igual que cualquier árbol frutal necesita de un abonado bastante rico en Nitrógeno, Fósforo y Potasio. En una composición bien equilibrada, le brindará al suelo los nutrientes necesarios para que la planta pueda tener las ciruelas de buen sabor que esperamos. La cantidad de abono ideal por año es de entre 1 y 2,5 kg al año.




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